.las horas matan y luego mueren.




eramos el hambre y la piedad con rodillas
comidas en la espera presuntuosa.

cables congelados en sintonía antiquísima.
una cofradía de ciegos a tientas
reunidos bajo la lámpara aceitosa;
alas de polvillo y labio incandescente.

quería ver tu lengua fosforescer en el medio de la noche
que amputes de la pluma 7 almohadas
y con los restos de carbón en mi piel

me fabriques de nuevo.

1 comentario:

Juan Carlos Batman dijo...

el carbón bajo el agua,


que sí supo acariciar un lunar,


si hasta le dio más notoriedad.


un beso verde, veronica.

Lord Byron

INVERSA

exorcismos sencillitos