
Una canción me rodó, y rondó en la corteza terrestre de mi cerebro atestado
todo el día:
Noches Árticas, de Nacho Vegas.
Claro, manejar enloquecida por la ciudad escuchando tamañas guarradas
existenciales no es tarea fácil.
La sangre se disloca y el absurdo se mezcla con semáforos,
con gestos increíbles, y yo sólo pienso que quisiera volver a casa a pegar mi
culo a la estufa.
Y que la piel me quede roja, como las mañanas árticas de ida al colegio.
Pienso en las cajas de música. Supongo que fascinan a todos.
Claro que no soy excepción a ninguna regla.
Esto es un diario! claro, lo había olvidado por completo.
Las cajas de música, imposibles de parar.
Eso dice la letra, que es honda como lanza y herida medieval.
(no tiene sentido literario, sólo sé escribir imágenes)
Sólo puede detenerse una caja de música
rompiéndola, o esperando hasta que la melodía acabe.
Son 2 caminos. No hay alternativas.
Y eso me parece hermoso.
-Gracias por las canciones-
A quien corresponda.
*
generation- Marked as Moderated
el papelón de Flickr
Censuraron mi cuenta por esa imagen.
Año 2008.
Año 2008
Año 2008?
teleoalreves*

extirpar del cuerpo la canción que envenena a los días lentos.
respirar del sol partículas de agua sin viento.
desgarrarse en un cuarto a oscuras para develar un misterio.
sellar las venas; dragar las simientes de un mundo muerto.
extraviarse en los rincones sin maldecir al futuro.
que la sangre no limpia.
y que yo ya no sé cómo llorar.
-no lo recuerdo-
*
huir de la sombra que gime
saludar con la mano al pasado
quebrar las armas
y
rasgar los ojos.
inversas-mentes
- a la deriva
- alegria
- anartista
- asma
- atelos
- cartas de una extranjera
- cortinas enroscadas
- códigos binarios
- dulce magnolia
- el vacío llena
- fantasmas
- ignax
- insomian
- las brusalinas
- mil palabras
- mis cajones de adentro
- nudo de palabras
- pinki-le
- posmonauta
- possibly maybe
- radio drama
- renuncio
- rostbif
- selección aleatoria
- sever
- the hardest button to button
- yo no quería ser mayor
exorcismos sencillitos
- LECTURA INVERSA:
- Creemos que el tiempo nos mata lenta e inexorable-mente. Pero además de eso; la hora, al consumirnos, muere también. -como el fenómeno de ciertos insectos- Las palabras exorcizan a las horas. Los dedos liberan al tiempo. El tiempo nos vuelve libres. *





