.las horas matan y luego mueren.









hoy es una buena hora
para cegarme la lengua
beberme los ojos
y amputarme
los
deseos


que andan
descalzos


y





sueltos






aquí.









3 comentarios:

Îgnax dijo...

   Las noches de lenguas ciegas...

Juan Carlos Batman dijo...

los deseos se pegotean con la almohada. los amputás y se llena la pieza de plumas...

posmonauta dijo...

deseos sueltos que parezcan que no son de uno mismo y que se confundan con los deseos de los otros. al momento de extrañar nuestros propios deseos e ir por ellos habrá la oportunidad de confundir nuestros deseos con los de los demás.

Lord Byron

INVERSA

exorcismos sencillitos