.las horas matan y luego mueren.

veintidos






la liviandad en donde andarse cierto:
no tener que pedir permiso. no deberse al tanteo.
cuando salgamos del profundo océano
cuando se disuelva la tensión
cuando aprendamos a gozar lo aprehendido
cuando dejemos la nostalgia la parálisis el énfasis la insistencia
cuando el cuadro sea abrirnos el corazón
de una buena vez por todas
o así; en toda su inconstancia
inconsistente
conexa





llueve luz a raudales




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