.las horas matan y luego mueren.

cuando me atardecí
los pájaros salían a raudales
de cajas registradoras
de cuadernos apilados
de ojos inservibles
era viernes otra vez
soy nueva otra vez
y el jubileo nos había pasado por la espalda, a través y encima
continuando una forma no conocida de nombrar
esto que es química azar e hilo desenvuelto
vino para abrirme
este caudal lúdico
de repeticiones novedosas
cubículo estrenando un instrumento abandonado en otra parte
del universo


mientras acá suenan soñando todas las viejas canciones de otro año pasado hace milenios







*







1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo el pudor ante ciertos besos y caricias es capaz de desvanecer el tiempo y desterrar las angustias.

Encarcelarse para escapar de la prisión.

Lord Byron

INVERSA

exorcismos sencillitos